En una entrevista con Isaac Chotiner para The New Yorker el analista experto en cuestiones iraníes Ali Vaez analiza las condiciones de Irán para negociar, las limitaciones de Estados Unidos y el impacto del cierre del estrecho de Ormuz. Advierte sobre posiciones “totalmente incompatibles” y un riesgo creciente de escalada.
El cierre del estrecho de Ormuz y la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán configuraron uno de los escenarios más críticos de la política internacional reciente. En una entrevista con el periodista Isaac Chotiner para el semanario estadounidense The New Yorker, el experto Ali Vaez, director del Proyecto Irán del International Crisis Group, sostuvo que las condiciones para una salida negociada son, por ahora, extremadamente limitadas.
Consultado sobre los objetivos de Teherán, Vaez fue contundente: “El objetivo principal de cualquier negociación sería un acuerdo que garantizara la supervivencia de la República Islámica” . En ese marco, explicó que Irán busca evitar un escenario de ataques recurrentes. “La idea de que Estados Unidos o Israel programen un recordatorio en Google Calendar para bombardear Irán cada seis meses no es una situación que la República Islámica pueda tolerar.”
El analista subrayó que el fin de las hostilidades no sería suficiente. Según señaló, el régimen necesita condiciones económicas concretas para sostenerse tras el conflicto. “Irán necesita incentivos económicos reales, no solo promesas que nunca se cumplen.” En ese sentido, remarcó que la continuidad de sanciones equivaldría a una amenaza existencial: “Sin el levantamiento de las sanciones, el régimen sabe que sucumbirá” .
Durante la entrevista, Chotiner planteó una aparente contradicción respecto al efecto de las sanciones, que en el pasado habían beneficiado a sectores del poder iraní. Vaez respondió diferenciando el contexto actual: “Antes de la guerra, el régimen era capaz de gobernar… pero esta guerra ha dejado a Irán prácticamente ingobernable a menos que pueda someterse a una reconstrucción profunda” .
En cuanto a las negociaciones, el experto describió una brecha difícil de cerrar. “Las posturas de ambas partes son demasiado divergentes como para llegar a un acuerdo” . Enumeró las demandas estadounidenses —como el desmantelamiento del programa nuclear y el fin del apoyo a aliados regionales— y contrastó con las exigencias iraníes, que incluyen reparaciones, reconocimiento del derecho al enriquecimiento de uranio y garantías de no agresión.
El diagnóstico fue claro: “Queda muy lejos de cualquier entendimiento” . En ese contexto, Vaez advirtió que el conflicto podría escalar. “No creo que la continuación de este conflicto sea viable sin una escalada” , afirmó, y detalló dos posibles escenarios: una intervención terrestre o ataques a infraestructura energética, ambos con alto riesgo regional.
Chotiner también cuestionó si las demandas estadounidenses reflejan realmente las prioridades de Donald Trump. “No me queda claro que eso sea lo que le importe a Donald Trump”, señaló el periodista . Vaez coincidió parcialmente, pero sostuvo que el expresidente está condicionado por su entorno: “Ha demostrado repetidamente… que deja que las negociaciones las lleven a cabo personas que creen en esas estimaciones máximas” .
Según el analista, estas exigencias responden en gran medida a posiciones israelíes y se han convertido en una “ortodoxia” dentro del entorno de Trump. Esto limita su margen de maniobra, incluso si estuviera dispuesto a aceptar un acuerdo más flexible.
Respecto a los aliados regionales, Vaez describió un panorama fragmentado. Mientras algunos países del Golfo prefieren una salida negociada inmediata, otros buscan debilitar a Irán. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos de una estrategia maximalista: “Si Estados Unidos decide… desmantelar el Estado iraní, los países del Golfo serían quienes pagarían las consecuencias” .
El experto también puso en duda la viabilidad de una solución militar completa. “Derrotar por completo a la República Islámica requeriría una inversión en vidas y recursos que Estados Unidos difícilmente estará dispuesto a realizar” .
En el tramo final, la conversación se centró en el papel de Israel. Chotiner sugirió que el gobierno de Benjamin Netanyahu podría tener incentivos para prolongar el conflicto. Vaez respondió que, aunque Israel influyó en el inicio de la guerra, su desenlace depende ahora de Washington y Teherán. “Su fin ya no depende de Israel, sino de Irán y de Trump” .
La conclusión del analista fue pesimista. “Sus posturas son totalmente incompatibles en este momento” , afirmó, dejando abierta la incógnita central del conflicto: “¿Quién cederá primero?” .