¿Y ahora qué?

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“Levantamos las persianas y no tenemos a quién venderle”, aseguran desde APYME Córdoba

Al titular de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa (APYME) Córdoba, Humberto Spaccesi, no es necesario dispararle una pregunta porque vive atravesado por la búsqueda de respuestas ante la crisis de las pequeñas y medianas empresas de su provincia, los grandes motores que supieron motorizar la economía mediterránea. 

“La situación de las pequeñas y medianas empresas en Córdoba capital, por ejemplo, se agudizó desde julio de 2025, con indicadores que muestran una caída sostenida en sus ventas, la presión importadora creciente, los costos en alza y una contracción alarmante del empleo formal”, arrancó Spaccesi.

“Es desesperante levantar la persiana y no tener a quien venderle”, agregó. Pero APYME no es la única organización de la sociedad civil que lo asegura.

Un informe reciente del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comercios Minoristas de Córdoba, reveló que casi 6 de cada 10 hogares de esa provincia no logran cubrir la canasta básica alimentaria (CBA). Según el IETSE en marzo de este año un 56,7% de los hogares de la Provincia de Córdoba no lograron cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA), y entre los que pudieron hacerlo, el 71,2% dependió de cierta asistencia estatal. 

El trabajo plantea que los resultados de la Encuesta de Hogares “continúan mostrando un escenario alarmante en materia de seguridad alimentaria”:

-11,2% redujo su alimentación a una sola comida diaria o atravesó situaciones de hambre.

-20,8% solicitó alimentos o ayuda económica.

-21,3% se quedó sin alimentos en algún momento del mes.

-31,8% experimentó hambre no satisfecho.

-52,6% redujo la cantidad de comidas, eliminando principalmente la cena.

-88,3% financió alimentos mediante endeudamiento (tarjetas, fiado o préstamos).

Para el IETSE, “lejos de tratarse de situaciones aisladas, estos indicadores configuran un patrón estructural de deterioro, donde el acceso a la alimentación depende crecientemente del crédito y de la asistencia pública, consolidando un esquema de alta vulnerabilidad social”.

Spaccesi, en diálogo con Y ahora qué?, remarcó que la caída del consumo es el factor principal detrás del cierre de comercios y fábricas. 

“Hoy la población no tiene capacidad de consumo. Apenas puede subsistir y llegar a fin de mes. Las pymes somos las que proveemos esas necesidades básicas, pero no hay demanda.

“Cada vez que hablamos de cierre de empresas estamos hablando de más desocupación. Es un círculo que se retroalimenta y que golpea a toda la comunidad”, advirtió.

–¿Cómo leen la actualidad desde APYME Córdoba?

Spaccesi: Entendemos que este Gobierno ya decidió, como política de Estado, no ocuparse de la industria nacional. No está dentro de sus preocupaciones, y lo que ocurra no es un efecto colateral porque acomodan la macro descuidando la producción nacional, suspendiendo todo lo que consideran gasto del Estado, no bajan los costos internos ni los impuestos. Es más, aumentan costos internos como la energía y los combustibles, situación que nos achica la capacidad de venta, porque se restringe aún más la capacidad de consumo de la población. Producimos y no tenemos a quien venderle. Y como corolario, abren la importación, y ya se sabe que lo que viene de China es mucho más barato. Por eso digo que la estabilidad de la macro la logran afectando el segmento que nosotros atendemos, que es la clase media, fundamentalmente la que consume. Y respecto a las empresas, cierran determinadas áreas de producción y se dedican a importar porque tienen el canal de comercialización. Pero si seguimos así, cada uno va a irse a su casa.

–¿Podría describir la situación de la industria metalmecánica, tan importante en Córdoba?

Spaccesi: También está sufriendo porque las terminales automotrices están produciendo menos autos. Están trayendo directamente autos importados porque ya no tienen la obligación del componente nacional. Todas las pymes que se dedicaban a abastecer a las terminales automotrices se seriamente afectadas desde esa perspectiva porque esta industria está dejando de proveerse a nivel local. Las consecuencias directas son que las empresas y sus trabajadores se quedan sin trabajo.

–¿Qué datos maneja de empresas cerradas en Córdoba?

–Spaccesi: Desde principios del año 2024 ya cerraron más de 2.300 empresas y se produjo una pérdida de 20.000 puestos de trabajo. Las empresas, primero, han reducido sus márgenes de rentabilidad, luego trabajaban al costo para mantener la estructura, después se endeudan y ahora cierran, se funden.

–¿En el ámbito de la construcción qué ocurre?

–Spaccesi: Igual, porque se alimenta a partir de la obra pública. Acá hay una empresa muy grande que se llama Palmar que hace ladrillos cerámicos. Y bueno, están sobre estoqueados y ya empezaron con suspensiones y despidos porque no hay consumo interno.

–Cuando habla de obra pública, ¿se refiere a la iniciada por el gobierno nacional o el provincial?

–Spaccesi: La provincia está haciendo un esfuerzo para mantener algo de obra pública, pero la verdadera escala la da Nación. A nivel provincial se hace algo de pavimentación, mantenimiento o reparación de escuelas, pero estamos hablando de números muy chicos. Desde APYME hemos emitido algunos documentos manifestando nuestra oposición a esta política nacional. Hasta presentamos en el Congreso un proyecto de ley de emergencia detallando el deterioro de la actividad. Hoy es más fácil timbear con el dinero, ponerlo en un plazo fijo, que invertir en el aparato productivo para adquirir bienes de capital. Con esto del dólar planchado, el campo tiene dinero de sobra porque tienen buenas cosechas. Todo lo que extractivista como la minería o hidrocarburos está dando superávit, pero si analizamos los parámetros de la industria y del comercio, el consumo interno, los números están en negativo. El crecimiento es muy desparejo y la desigualdad social se está instalando de modo estructural.

–¿Usted diría que están desarticulando la industria nacional?

–Spaccesi: El modelo de país al que nos quieren llevar es al ejemplo peruano, donde un 20% de la población está bien y un 80% apenas existe. Ese 20% alcanza para llenar los aeropuertos y las playas, pero el resto queda totalmente relegado. Y nosotros, que somos los que abastecemos a ese 80%, creemos que, si seguimos así, la industria nacional, se desarticulará absolutamente. No habrá forma de recuperarla si no cambian la política económica.

–¿Cuáles son los rubros más perjudicados en Córdoba?

–Spaccesi: Todos los que tengan que ver con el consumo interno. Textiles, el comercio en general… la disminución en las ventas se da hasta en las estaciones de servicio, que venden un 20% menos de combustible. Todos los rubros están afectados. Los únicos que pueden estar algo mejor son las agencias de viaje, que tienen un veranito por el dólar barato. Las familias se han endeudado con las tarjetas de crédito, en los bancos ha crecido la mora, pero ya no da para más. Si el Gobierno dice que va a activar el mercado interno, o la micro, que digan y lo hagan, pero no quieren abrir el grifo porque se les dispara la inflación. Si con esta contracción no pueden parar la inflación entonces se vende menos, se fabrica más caro y hay una gran resignación a trabajar con mínimos márgenes de rentabilidad.

–¿Cómo entiende que haya ganado Milei y mantenga su gobierno de esta forma?
–Spaccesi: Hubo una conjunción de errores estratégicos muy grandes. El gobierno de Macri defraudó, y luego, el de Alberto Fernández terminó de defraudar. La gente estaba cansada, Milei prometió destruir todo, y la gente estaba tan enojada que votó eso. Pero, ahora, hay tanta resignación que no hay forma de canalizar esta frustración colectiva. Algún día cambiará, sin duda. Yo creo que vienen mejores tiempos, pero, lamentablemente, los pueblos aprenden con sufrimiento, no hay otra forma. Nosotros todavía comemos, pero hay gente que está sufriendo y es injusto que sufra en este país que hay de todo para todos. Nuestro país no merece esto, hay riquezas suficientes para que todos vivamos bien; hay recursos conceptuales y económicos como para que todo el mundo se pueda desarrollar. Tenemos todo por hacer, estamos siendo atacados por voraces que lo único que hacen es venir por la renta fácil sin generar valor agregado. La sociedad se va a dar cuenta en algún momento. Son procesos de aprendizaje colectivo.

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