¿Y ahora qué?

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Si no hay alternativas populares, aparece el voto nulo o en blanco

El triunfo de la dispersión. Así resultaron las recientes elecciones subnacionales en Bolivia. Un MAS que está agazapado pero no derrotado (del todo) y una derecha que se fragmenta y muerde la cola. Mientras tanto gruesos sectores populares votaron nulo o en blanco pues no encontraron representación.

Si el voto nulo gana la elección, confirmando que, en la segunda ciudad más poblada de Bolivia, uno de cada 4 sufragantes no encuentra representación en ninguno de los candidatos. Si además, el triunfador apenas llega al 17 %, y el segundo a un muy flaquito 14 %. Si esto que ocurrió en la ciudad proletaria, El Alto, y se refleja en el muy combativo agro paceño, mayoritariamente aymara, donde el 2021 los nulos sumaban 70 mil votos y ahora rondan los 300 mil. Si todo esto pasa, el nombre es crisis.

Y hay crisis.

Los sectores populares después de la implosión del MAS no encuentran quien los represente, pero aun así se niegan a incorporarse a la derecha.

En el caso de la ciudad de La Paz, ganó el candidato César Dockweiler, un funcionario que fuera encargado del tendido y la administración del teleférico durante la era de Evo Morales.

Pero no todo son sombras. En Cochabamba el candidato del evismo a gobernación, Leonardo Loza, ha triunfado en primera vuelta.con el 40, 4%, con un voto nulo de apenas algo más del 7%, que es el porcentaje acostumbrado. En resumen, la presencia del evismo dio una alternativa al sector popular, lo que no ocurrió ni en La Paz ni en Santa Cruz,

Mientras tanto, el gobierno sólo tuvo victorias en departamentos muy pequeños como Tarija, Beni y Pando- En La Paz su candidato a gobernador (el exalcalde de La Paz) aunque primero sólo logró el 20% de los votos lo que augura que no será reelecto en segunda vuelta.

En la ciudad de Santa Cruz si hubo una muy contundente victoria del centroderechista Manuel “Mamen” Saavedra, que con un 74 % de los votos tendrá gobernabilidad asegurada.

Lo propio ocurre en la alcaldía de Cochabamba, aunque Manfred Reyes Villa sólo alcanzó el 48 % de los sufragios. Pero con eso alcanza para tener mayor parte de concejales.

No pasa lo mismo en las otras ciudades importantes donde los burgomaestres deberán construir alianzas para poder gobernar.

La hora de la dispersión

 Vistos así los resultados, el balance arroja total dispersión.Ningún partido tiene mayoría nacional y mucho menos hegemonía.

Es negocio para el gobierno que no tiene rivales políticos a la vista, esto pese al desgaste del ejecutivo por escándalos de corrupción y por la gasolina llamada basura que ha afectado al 40 % del parque automotor.

Estas elecciones pueden arrojar nuevos liderazgos, pero todavía están lejos de tener envergadura regional.  

La izquierda tiene la gran tarea de reconstruirse sobre todo en discurso que es donde más falencias existen. Tiene que volver a enamorar a los votantes del nulo y ganar a la mayoría.

La derecha tiene la enorme misión de sacar al país de la crisis económica, titánica tarea que aparece en el horizonte como algo muy difícil de alcanzar.

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