¿Y ahora qué?

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Cachanosky sobre los funcionarios: “Están ahí para hacer plata, nada más”.

El economista y consultor económico Roberto Cachanosky advirtió, en diálogo con Y ahora qué?,
que habrá que ver “cuánto tiempo aguantará la gente la pérdida de puestos de trabajo, la caída del nivel de ingresos reales, la baja del consumo y ver empresas que cierran”, dudó de que Milei “conozca algo de la Escuela Austríaca” y aseguró que está haciendo “una ensalada de frutas fenomenal mezclando conceptos como liberal, libertario y anarcocapitalista”. El RIGI y la falta de igualdad ante la ley.

-Usted ha revalorado la democracia republicana en muchas de sus declaraciones. ¿Cómo cree que se armonizan estas ideas con las ideas libertarias puestas en práctica con insultos y discursos de odio?

–Cachanosky: El problema que tiene Milei es que exige sumisión de los que lo siguen, y eso no tiene nada que ver con el liberalismo. No somos una manada, cada uno tiene sus ideas. Obviamente que, en líneas generales, pensamos lo mismo en términos de libertad de precios, de un Estado reducido, una baja carga tributaria, el respeto por la libertad de expresión, por la libertad de enseñanza o por la libertad de culto. Pero el liberalismo no es solo equilibrio fiscal. De todos modos, es raro que un liberal esté haciendo una ensalada de frutas fenomenal mezclando tres conceptos como liberal, libertario y anarcocapitalista. Pero más allá de eso, yo que ningún liberal estaría pidiéndole a Estados Unidos que intervenga en el mercado interno para controlar el tipo de cambio. O el mismo Banco Central vendiendo dólares al mercado de cambio para que no suba el dólar. ¿Qué clase de liberal es que no deja que el tipo de cambio flote libremente?

–¿Y el tema del RIGI, por ejemplo?

–Cachanosky: Bueno, también tiene un contenido antiliberal porque las leyes tienen que ser parejas para todos. ¿Por qué el tipo que tiene un quiosco va a pagar más impuestos que el que va a realizar una inversión superior a los 200 millones de dólares? Los derechos no pueden estar dados por la cantidad de plata que invierto, los derechos están dados porque soy persona o empresa. No hay igualdad ante la ley, un principio liberal básico.

–¿Qué otras cosas estás desalineadas?

–Cachanosky: Si evaluamos por sus promesas de campaña, hay un quiosco inverso: dijo que iba a cerrar el Banco Central, que lo iba a dinamitar y que iba a dolarizar. Es más, dijo que tenía los 10.000 millones de dólares para dolarizar, nunca los tuvo y salió corriendo al FMI, hizo un blanqueo, bajó transitoriamente los derechos de exportación y después fue a pedir ayuda al Tesoro de Estados Unidos porque, si no, no llegaba a las elecciones con el mercado de cambios tranquilo. Curiosamente, el que decía que el peso era excremento, que no servía ni para abono, ahora lo defiende en detrimento del dólar y retrasa el tipo de cambio. Otro de los problemas es que cuando atrasa el tipo de cambio, subsidia la importación y castiga la exportación. Algo que no tiene nada que ver con una política liberal, Como verá, el listado es bastante largo para poder evaluar si está alineado con una política liberal o, como ellos dicen, son pragmáticos. Pero una cosa es ser pragmático y otra cosa es mentir en la campaña electoral.

–Leí un concepto suyo que me resultó muy interesante en el que habla de la Escuela Austríaca y relaciona la economía con la calidad de las instituciones. Usted decía que la economía es el emergente de una sociedad que está buscando una construcción determinada. Lo cual le da un aspecto humanista a esa escuela. Y lo pienso como una contradicción al cierre de empresas, la pauperización de los jubilados, la destrucción de la ciencia básica del Estado, la persecución gremial al personal de Garrahan o los discursos de odio proferidos desde el Gobierno. ¿De qué liberalismo o libertarismo estamos hablando?

–Cachanosky: Dudo que Milei conozca algo de la Escuela Austríaca. Y lo digo porque yo vengo de la década del 70, que sí leí mucho sobre ella, y adhiero a bastantes de sus ideas. Pero no es lo único que leí, y no le rindo culto. Le voy a dar un ejemplo, dudo que Milei haya leído una de las obras más importantes de la corriente que es el tratado de economía ‘La acción humana’, de Ludwig von Mises. Ese libro tiene 1066 páginas, lo leí en 1974 y me llevó más de 6 meses hacerlo porque es muy largo, está muy subrayado y me cansé de volver a releerlo. Y le estoy nombrando un solo libro. Después le puedo decir ‘Derecho, Legislación y Libertad’, de Friedrich Hayek, que son tres tomos; o ‘Camino de Servidumbre’, en fin, hay un montón de autores y dudo Milei haya tenido tiempo de leerlos porque, antes, él venía de asesorar a Daniel Scioli en la campaña electoral cuando Scioli fue candidato por el kirchnerismo. Así que Milei descubre la Escuela Austríaca en el 2016 o por ahí, así que, en 10 años, no pudo haber leído todo porque yo no pude leer todo sobre la Escuela Austríaca, y lo vengo haciendo desde la década del ’70. Volviendo a su pregunta, el componente fundamental que tiene la Escuela Austríaca relaciona la calidad institucional con la economía; y no hay posibilidad de crecimiento económico sin calidad institucional.

–¿A qué le llama calidad institucional?

–Cachanosky: Reglas de juego claras, previsibles y estables. Y esos son valores que deben imperar en la sociedad.

–Una sociedad que parece no estar construida sobre esa base por la forma que la están gestionando desde el Gobierno. El efecto derrame parece ser la violencia en muchas de sus formas.

–Cachanosky: El solo hecho de descalificar a todo aquel que piensa diferente -ahora trata de morderse un poco la lengua- era víctima de todo tipo de insultos y descalificaciones. A Milei lo conozco de hace mucho. El me llamaba los sábados a la tarde a mi casa y yo le decía: – Javier, si vos querés apoyar las ideas liberales y enseñar el liberalismo, la forma no es insultar y descalificar al otro, no es la forma de defender ideas. Me decía que lo estaba tratando con su terapeuta y que iba a corregirlo. Pero nunca cambió, la descalificación es más fuerte que él.

–Hace poco usted posteó la siguiente frase: “el mal economista se limita a ver los efectos de corto plazo en las medidas que toma un Gobierno. Los buenos economistas ven los efectos de largo plazo y no se dejan encandilar por los efectos de corto plazo”. ¿Estuvo dirigido a alguien en particular?

–Cachanosky: No, es para todos y lo sostengo. Como, por ejemplo, que el mercado de cambios está tranquilo. ¿Es sostenible eso? ¿Qué efectos tiene sobre la economía real? El economista serio mira el largo plazo. ¿Qué pasa cuando se atrasa el tipo de cambio? Bueno, puede que tengas un tsunami de importaciones y vas a poner fuera del combate a muchas empresas porque vas a tener una distorsión en el tipo de cambio. O el economista serio dice la inflación bajó. Es cierto, bajó, pero ¿cómo la bajaste? ¿Atrasando el tipo de cambio?, después tenés impacto sobre el sector real de la economía. En algún momento, ese tipo de cambio se va a corregir y se va a traspasar al índice de precios del consumidor. Eso pasó con Gelbard cuando controló todos los precios y después vino Celestino Rodrigo que tuvo que acomodar los números y saltó todo al diablo.

–¿Qué ve a corto y mediano plazo?

–Cachanosky: Si se mantiene el apoyo de Trump, que es quien fabrica los dólares, Milei puede aguantar. El día que Trump se canse y no lo quiera apoyar más, ahí vamos a tener otra historia. Y, en segundo lugar, hay que ver cuánto aguanta la gente la pérdida de puestos de trabajo, la caída del nivel de ingresos reales y la baja del consumo y las empresas que cierran que, hasta ahora, en la era Milei, fueron 15.050.

–Pero a pesar de esto que usted indica hay gente que sigue pensando que esto está bien.

–Cachanosky: Bueno, es una parte de la sociedad. Por ejemplo, hacen negocios los que arbitran en el mercado financiero, pero la Argentina se caracteriza por tener un sistema populista o intervencionista que regala negocios para amigos del poder que, después, deriva en casos de corrupción resonantes. Y ojo que esto no es de ahora, hace décadas que tenemos el problema de la corrupción en el país con negocios para los amigos. Por eso la política se transformó, en la Argentina, en un mecanismo de ascenso económico.

–¿Podemos decir que estamos ante la construcción de una nueva casta, en este caso libertaria?

–Cachanosky: En realidad, muchos de ellos ni siquiera saben qué es el liberalismo. Están ahí para hacer plata, nada más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *