La psicopedagoga Gabriela Dueñas dijo a este medio que “el suicidio se encarna en sujetos con singularidades, se concrete o no, pero siempre representa un grito ahogado en el cuerpo de un nivel de sufrimiento tremendo”. Según ella, teniendo en cuenta el incremento de casos representa un síntoma social gravísimo del que -como sociedad- no sé si tomamos conciencia. Añadió su preocupación especial sobre el incremento de los suicidios en adolescente y jóvenes de 14 a 24 años.
El presidente Javier Milei aseveró, en tono de advertencia sobre su intento reeleccionario, que “si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”. Pero debido a sus políticas que no colocan al hombre en el centro de la escena, pareciera ser que los suicidios comenzaron antes. La historia del mundo tiene antecedentes que ratifican que el suicidio es una opción para quienes no encuentran una solución a la crisis instalada en sus vidas.
“Si nosotros no mostramos resultados se hace difícil acompañar”, admitió el mandatario argentino al referirse al armado político para el año próximo, durante el cierre del encuentro “Vientos de cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el hotel Sheraton de Retiro. Allí, ratificó el rumbo económico y responsabilizó a la sociedad si no apoyan su reelección con una frase siniestra y receptora de una infinidad de críticas: “si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”.
Las respuestas no se hicieron esperar, y desde las redes sociales del ambiente de las ideas y la cultura recibió un sinnúmero de repercusiones calientes que deberían de hacerlo pensar acerca de una aseveración con la que podría interpretarse que matarse -suicidarse- para Milei pareciera ser una opción en la Argentina.
La actriz y conductora Flor de la V consideró que no es así, y que “si una sociedad no lo vota, no se suicida. El pueblo no se suicida cuando elige distinto. Se expresa.”
Víctor Hugo Morales invirtió la metáfora presidencial: “votar a un tipo como Milei es balearse en un rincón”, dijo, y agregó que el planteo presidencial es una suerte de “chantaje electoral” al asegurar que es él o la catástrofe.
El sociólogo Pablo Seman consideró que habitamos una sociedad en la que“la política empezó a ser un agente de daño” porque mucha gente votó esperanzada un cambio. Pero “ahora no tiene esperanza ni en Milei”.
Hay más, pero buscando antecedentes de opciones suicidas, la antropóloga Rita Segato se alza con el mérito de haber utilizado el razonamiento a la inversa al haber calificado al león libertario -ya en agosto de 2023- como una “opción suicida” al hablar de un “voto ciego por la catástrofe” al referirse a las primarias. “Bullrich y Milei son opciones suicidas. Son goles en contra”, agregó en ese entonces.
Lo cierto, y más allá del ida y vuelta con acusaciones provocadas por la desilusión imperante, es que el Presidente convirtió al suicidio en símbolo de lo que ocurriría ante su eventual derrota electoral.
Milei transformó, de un plumazo, una elección entre alternativas políticas legítimas en una elección de la vida o la muerte mientras la sociedad atraviesa un problema real y creciente de suicidios, particularmente entre jóvenes.
Para el Observatorio de Política Criminal, el abordaje del suicidio plantea un desafío específico porque constituye un hecho social de alta gravedad, vinculado a vulnerabilidades, padecimientos, condiciones de vida, disponibilidad de servicios y capacidad de respuesta institucional. Y agregaron que, por esa razón, el análisis debe realizarse en el contexto de una agenda amplia que incluya un análisis de violencias, prevención y protección de derechos.
Los datos argentinos
La tasa de suicidios en Argentina alcanzó en 2025 su nivel más alto registrado y ubicó al país en el tercer puesto en Sudamérica, según un informe del Observatorio de Política Criminal (OPC). El estudio indicó que la tasa de suicidios se ubicó en 11,8 casos cada 100.000 habitantes y que el suicidio constituye la principal causa de muerte violenta entre adolescentes y jóvenes por encima de los incidentes viales.
El número total de suicidios en el país subió de 3.304 en 2017 a5.209 en 2025, un aumento del 57,7%, y la tasa nacionalpasó de 8,2 a 11,8 cada 100.000 habitantes, un aumento del 43,9% según los registros del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad Nacional.
La historia se repite
Lo que sí se puede asegurar es que esa agenda dispone de patrones comunes. Basta indagar en cinco antecedentes históricos a nivel mundial de incremento de suicidios a partir de crisis sociales o corridas económicas. También cabe advertir que un único motivo no provoca una ola de suicidios, sino que se deben a fenómenos multicausales como el desempleo, una caída brusca de ingresos, endeudamiento, pérdida de expectativas y futuro negro, el debilitamiento de las redes sociales y una reducción de la protección del Estado.
Veamos algunos ejemplos de ello:
*La Gran Depresión en Estados Unidos, 1929-1933:
Tras el crack de 1929 quebraron bancos y empresas, el desempleo llegó aproximadamente a una cuarta parte de la fuerza laboral y millones de familias sufrieron pérdida de ingresos, vivienda y ahorros. La tasa de suicidios estadounidense pasó de 18,0 por 100.000 habitantes en 1928 a 22,1 en 1932, el máximo registrado hasta entonces: un incremento del 22,8 % en cuatro años.
*El derrumbe de la Unión Soviética y la transición de los 90:
Es uno de los ejemplos más dramáticos de una crisis completa a nivel económico, político y social. La desaparición de la Unión Soviética en 1991 estuvo acompañada por inflación extrema, cierre o reestructuración de empresas, pérdida de empleos, caída de ingresos y una transformación radical de las instituciones y las relaciones sociales. Esta disolución estuvo asociada con un incremento inmediato de aproximadamente 5,3 suicidios adicionales por 100.000 habitantes en Rusia.
*La crisis financiera asiática de 1997-1998 en Corea del Sur, Japón y Hong Kong:
La crisis comenzó con problemas financieros y cambiarios en el sudeste asiático y terminó provocando el cierre de empresas, restructuraciones masivas y fuertes aumentos del desempleo. El cambio en suicidios fue extraordinariamente rápido y entre 1997 y 1998, la tasa masculina aumentó aproximadamente 45% en Corea del Sur, 39% en Japón y 44% en Hong Kong. Y los investigadores calcularon alrededor de 10.400 suicidios adicionales en 1998 en esos tres territorios respecto de 1997. La OCDE señaló que, tras esta crisis, el suicidio entre los mayores de 65 años pasó de 36 por cada 100.000 habitantes en el año 2000 a 82 por 100.000 personas en 2010, en un contexto de elevada pobreza en la vejez.
*La gran crisis griega, 2008-2012:
Grecia sufrió simultáneamente la caída de su PBI, desempleo masivo, recortes salariales y jubilatorios, reducción del gasto estatal y sucesivos programas de austeridad. Entre 2008 y 2012 la economía griega se contrajo aproximadamente una cuarta parte y el desempleo pasó de menos del 8% al 24%. En este contexto, la tasa general de suicidios pasó de 3,37 por cada 100.000 habitantes, en 2010, a 4,56 en 2012,un aumento del35%. En los varones laboralmente activos, cada punto porcentual adicional de desempleo estuvo asociado con 0,19 suicidios adicionales por 100.000 habitantes.
El caso griego es importante porque muestra la influencia de varios vectores que confluyeron en la crisis como la caída de la actividad económica, la respuesta del Estado, el desempleo de larga duración, el endeudamiento familiar y la existencia o falta de políticas de protección social.
¿Existen singularidades en cada crisis? Sí, por supuesto, pero también semejanzas. Saquen ustedes sus propias conclusiones y compárenlas con la situación actual argentina.
Gabriela Dueñas: “el suicidio es un grito ahogado”
La flamante Premio Konex 2026, doctora en Psicología, especialista en temas de salud mental e inclusión y psicopedagoga Gabriela Dueñas -en diálogo con Y ahora qué?– explicó que “el suicidio se encarna en sujetos con singularidades, se concrete o no, pero siempre representa un grito ahogado en el cuerpo de un nivel de sufrimiento tremendo. Teniendo en cuenta el incremento de casos, representa un síntoma social gravísimo del que -como sociedad- no sé si tomamos conciencia. Sobre todo, si en el incremento de suicidios en jóvenes adolescentes de 14 a 24 años de manera particular”.
–¿Cuál cree que es el principal tema en el que nos interpela?
–Dueñas: Sobrequé clase de mundo les estamos haciendo vivir a nuestros niños, niñas, adolescentes, y qué debemos hacer para que sea más habitable.
–¿Qué factores pueden marcar tendencia en el incremento de los suicidios?
–Dueñas: Estoy convencida de que hay determinantes socioeconómicos. Hay estudios postcrisis de los años 30, en los que se verifica que estuvo acompañada de un incremento superior al 30% de suicidios. Si bien es cierto que han aumentado los suicidios en el mundo en general, en nuestro país está ocurriendo de modo particular y esto debería interpelar al gobierno nacional, que por ahora no se hace cargo.
–¿Es un Estado ausente?
–Dueñas: No. Creo que está absolutamente presente, pero avanza a contramano de todas las normativas vigentes porque en vez de garantizar derechos, los vulnera de manera sistemática, y eso es sinónimo de violencia. Además, lo hace con un nivel de crueldad -hasta de sadismo- porque pareciera que se focaliza en los más vulnerables como los adultos mayores; en niños, niñas y adolescentes; en personas con discapacidad o que están padeciendo enfermedades que requieren de medicaciones de alto costo. Por eso digo que el Estado actual, gobernado por quien lo gobierna a nivel nacional, está presente y lleva adelante lo que podría llamarse un genocidio a cuentagotas. El médico sanitarista y referente en salud pública Mario Rovere, dijo que no es como en la dictadura -que desaparecía gente de forma masiva- sino que poco a poco la gente va suicidándose, muriéndose por falta de medicamentos o por falta de comida.
–¿Qué debería hacer el Gobierno nacional si quiere salir de este lugar de promover un genocidio por goteo?
–Dueñas: Primero debería cumplir con las leyes a las que está obligado como las leyes del Sistema de Protección Integral de las Personas con Discapacidad; la de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes; y la de Salud Mental. Tienen que destinar los recursos financieros para iniciar su implementación y no estar proponiendo reformas a contramano de su espíritu porque su aplicación nos convoca a todos -como comunidad- a ser empáticos, solidarios y a pensar que la desesperación y la locura del sufrimiento no es un asunto de locos, sino que es un tema de todos y de todas.
Dueñas recordó que el tema del suicidio está siendo estudiado en todo el mundo, y que las primeras sistematizaciones fueron desarrolladas por el sociólogo francés Émile Durkheim “que trabajó en profundidad el tema del suicidio vinculado con las sociedades anómicas o con falta de normas”.
Durkheim clasificó el suicidio en cuatro tipos según el exceso o déficit de integración y regulación:
*Egoísta: Provocado por un déficit de integración social. Ocurre cuando el individuo se encuentra aislado y sin lazos fuertes con la comunidad.
*Altruista: Al contrario, se produce por un exceso de integración social. Por ejemplo cuando un individuo está tan ligado al grupo que sacrifica su vida por una causa colectiva.
*Fatalista: Ocurre por un exceso de regulación social. Se presenta en entornos opresivos donde el futuro está totalmente bloqueado y las reglas asfixian al individuo.
*Anómico: Aquí, el suicidio ocurre por un déficit o falta de regulación social. Se da en momentos de crisis o cambios abruptos donde las normas pierden valor y los deseos individuales quedan sin límites ni satisfacción.
Prevención bonaerense
Mientras esto ocurre a nivel nacional, el gobernador bonaerense Axel Kicillof presentó el Plan Provincial de Prevención y Cuidados ante la Problemática del Suicidio que contempla medidas de prevención, atención, capacitación y articulación entre distintas áreas del Estado provincial.
Entre las principales medidas anunció la ampliación a 24 horas del 0800 de Salud Mental, la incorporación de más de 100 profesionales, nuevas herramientas para los municipios y acciones de sensibilización, capacitación y articulación interministerial.
Kicillof destacó que “la salud mental ha sido una preocupación que abordamos desde el inicio de la gestión, conscientes de que la pandemia no solo incrementó estos padecimientos, sino que además los hizo mucho más visibles. Venimos trabajando con una mirada transversal entre distintas áreas del Gobierno y hoy profundizamos esa tarea con nuevas medidas para fortalecer la prevención y los cuidados”.
También se presentó una actualización epidemiológica bonaerense elaborada a partir de la integración de registros de Salud y Seguridad. Al respecto, el ministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, recordó que “durante los últimos tres años en el país aumentaron un 42% las internaciones y un 52% las consultas externas vinculadas a la salud mental. En 2025, la cantidad de suicidios fue de 5.209 y hace falta un Estado presente con una mirada integral y una batería de políticas públicas destinadas a la prevención y los cuidados”.
Su par de Seguridad, Javier Alonso, sostuvo que “ante la profunda transformación de los vínculos y un incremento acentuado en los suicidios, decidimos conformar un grupo de trabajo y seguimiento de estadísticas que nos permita diseñar y ejecutar medidas concretas”.
Kicillof, por último, aseguró que su Gobierno entiende “la gravedad de los padecimientos y sabemos que requieren atención: hay que hablar del tema y estar dispuestos a escuchar y dar respuestas”.
Un Gobierno nacional anómico
Retomando el estudio de Durkheim y el déficit anómico puntualizado más arriba, Gabriela Dueñas jugó con las ideas y la palabra: “es posible pensar que, sin ley, en el gobierno de Milei, esa anomia se expresa y da por resultado un incremento en las tasas de suicidio”.