Ir al contenido principal

¿Y ahora qué?

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Directores: Martín Granovsky y Rafael Prieto
Edición: 141
Y Ahora Qué en +Perfil /// Entrevistas

La caida de Milei en las redes

Fernanda Ruiz cuenta cómo cayó Milei en las redes. Cristian Módolo explica que la industria está peor que en 1895.

▶ VER ENTREVISTA COMPLETA
Redes

Carne

Por Fernanda Ruiz

Aumentó más que la inflación. Pero en Olivos no importa.

→ LEER NOTA
Iniciativa

Primera reunión de Fuerza Suma+, un encuentro de constructores

Por Martín Granovsky

Una iniciativa sin liderazgos personalistas.

→ LEER NOTA
Ataque

Eutanasia social contra los discapacitados

Por Guillermo Lipis

“Hay odio, saña, maldad y negocios”, sintetizó Valentina Bassi.

→ LEER NOTA
La semana de Su Excelencia

Milei usa Malvinas para romper la soberanía popular

Por Martín Granovsky

La bandera de Lo Celso es genuina. La del Gobierno esconde una extorsión.

→ LEER NOTA
01 / 5
⏱️ 5 min de lectura

Cuando la caída empieza a notarse

POR

Cayó el PIB y subió la pobreza.

El PIB descendió 0,6% en el segundo trimestre del año, y lo que queda del crecimiento se sostiene sobre las exportaciones, porque el mercado interno se retrae, aumenta la desocupación y la pobreza.

La variación del PIB en el segundo trimestre del año, que se conoció a fines de la semana anterior, fue muy comentada por la evidencia de que se desacelera la economía: dio un descenso desestacionalizado del 0,6% frente al trimestre anterior. La tasa de crecimiento acumulada en el año es del 2,2%, y frente al mismo trimestre del año anterior, es del 2%.

Como novedad en sí misma, no es tan destacable, porque refleja datos que ya se conocían por el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Lo que permite ver el PIB es una composición de la actividad económica más detallada que la del EMAE, que solamente expone el avance por rama de actividad. El PIB presenta, además de las ramas, la composición de la demanda.

Ese aspecto es interesante, porque refleja que el crecimiento se sostiene sobre las exportaciones. Tuvieron un crecimiento interanual (contra el mismo trimestre del año anterior) del 13,7%. El consumo privado mantuvo un crecimiento interanual magro, del 0,4%, y una caída desestacionalizada frente al trimestre anterior del 2,4. El consumo público mantuvo caídas de 4,1 puntos interanual y de 2,3 puntos desestacionalizada. Y la inversión tuvo una baja interanual de 11,1 puntos, y de 0,8 desestacionalizada. En consonancia con la retracción del mercado interno, las importaciones cayeron 8,6 puntos y 3,5 puntos en los conceptos respectivos.

Los resultados anteriores son congruentes con lo que se puede apreciar en el análisis por sectores. Las ramas exportadoras crecen, mientras las que están vinculadas al mercado interno se contraen.

Aumentan la desocupación y la pobreza

La tasa de desocupación empezó a mostrar repercusiones. Ascendió al 7,9%, frente al 7,6 que mostró en el mismo trimestre de 2025. Eso continúa con una tendencia que se empezó a observar en el último trimestre del año anterior, cuando la tasa de desocupación llegó al 7,5, y en 2024 había sido del 6,4. En el primer trimestre del 2026 fue del 7,8, apenas 0,1 punto menos frente al de 2025.

Y hay algo más. El último informe de la Encuesta Permanente de Hogares, del que se extraen los datos sobre desocupación, presenta una apertura de la tasa de empleo, que es el porcentaje de la población empleada sobre el total, entre empleo formal e informal. En el segundo trimestre de 2025, la tasa de empleo alcanzaba el 44,5%, y se escindía entre el 25,2% formal y el 19,2 informal. En el segundo trimestre de este año, la tasa de empleo llega al 45%, 24,7 es formal y 20,2, informal.

De lo anterior se extraen tres conclusiones:

  • Aunque todavía no se produzca un salto de la desocupación, tampoco se mantiene estable. Se vislumbra un alza paulatina.
  • Cuando la tasa de desocupación aumenta simultáneamente con la de empleo, eso significa que una mayor parte de la población está trabajando, pero la que está buscando trabajo creció en mayor proporción.
  • Parecería plausible inferir que el trabajo informal compensa parte de la destrucción del formal. Que es más acentuada que el crecimiento de la desocupación.

Previsiblemente, en un escenario de merma de la producción y del empleo, creció la población bajo la línea pobreza. Por primera vez desde que comenzó este Gobierno. Los datos, que se conocieron en esta semana, corresponden al primer semestre de 2026. La incidencia de la pobreza es del 24,4% en los hogares y del 32,3% en las personas, superando los valores del primer semestre de 2025, que habían llegado al 24,1 y el 36,1, respectivamente.

El tercer trimestre viene peor

Para julio, el EMAE exhibe una caída frente al mes anterior del 2,9%, una caída con respecto al mismo mes del año anterior del 1,4, y un crecimiento acumulado en el año que pasó del 2,2 en junio al 1,7. Los principales sectores que explican la caída son el Comercio, con un descenso del 5,1% interanual, y la industria manufacturera, del 4,6%.

Es decir que, si se mantiene la tendencia, el descenso en la tasa del crecimiento del PIB continuará para el tercer trimestre, pudiendo incluso transformarse en una caída. Y eso traería aparejado un empeoramiento sobre la ocupación y la pobreza.

Los indicadores de ventas se mantienen dentro de este panorama. En julio, las compras de supermercados cayeron 0,7% frente al mes anterior, 2,1 frente al mismo mes del año anterior, y 2,7% en total. Las de autoservicios mayoristas crecieron 1,2% en el mes, pero cayeron 1,1 interanual y 2,7% en todo el año. Y las de centros de compras, que son compras de shopping, aunque tuvieron un alza en el mes, siguen 2 puntos por debajo en el total del año.

Y los salarios crecieron 17 puntos para el sector privado registrado hasta julio, y 21,1 puntos para el sector público. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 19,3 puntos hasta ahora. Los del sector privado pierden. Los del sector público recuperan un terreno magro, pero es difícil, y peligroso, resistir presiones frente a un grupo de trabajadores que perdió casi 20 puntos de su poder de compra desde que comenzó el Gobierno.

Hay otro detalle relevante en torno al IPC. Desde mayo no pasa la variación mensual del 2,1 por ciento, y en agosto llegó al 1,7. Durante esos meses, los precios mayoristas, relacionados con los costos de insumos y reposición, tuvieron variaciones cada vez inferiores y más cercanas a cero. Sin embargo, en agosto tuvieron una suba del 2,1. Es decir que la desaceleración del IPC podría cortarse.

Las consecuencias

Si eso ocurre, quiere decir que los asalariados del sector privado, en las condiciones actuales, quedarán más perjudicados, porque no podrán absorber las subas de precios. Y las condiciones actuales, además de repercutir directamente en la calidad de vida de la población, empiezan a tener efectos más profundos cuando se trasladan a la desocupación.

Las ventas también indican que, con el consumo en contracción, le seguirá la producción. Es una situación que se mantiene desde el principio del año, observable en la producción industrial, y continúa empeorando.

La caída se empieza a notar. La falta de cambios en la política económica, también. De seguir así, más graves serán las consecuencias.

Comparte:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *