La era de Gianni Infantino al frente de la poderosísima FIFA seguirá vigente a pesar que su reelección hasta el 2031 parecía haber entrado en una zona gris. Ello había ocurrido luego del rotundo rechazo de casi todo el mundo del fútbol a su idea de crear una sociedad comercial con aportes privados para organizar los próximos mundiales.
En aquella nonata empresa participarían fondos ligados a la familia del presidente Donald Trump, a través de Joshua Kushner, hermano de Jared, yerno del presidente de Estados Unidos. Esa idea que se había cocinado en secreto recibió la dura negativa de la mayoría de las federaciones afiliadas a FIFA lo que obligó a Infantino a cajonear el proyecto, tal vez, para otros tiempos.
Lo cierto es que en el medio de tanto revuelo el abogado suizo italiano vio peligrar en la posibilidad su tercer mandato y reculó rápidamente.
Pero, en las últimas horas, y para su tranquilidad, Infantino recibió la noticia del anticipado apoyo –la elección será en Marruecos, en marzo de 2027- de la mayoría de las federaciones que integran la CONMEBOL.
La primera muestra de respaldo a Gianni fue de la Asociación del Fútbol Argentino, en consenso con los paraguayos. Por eso, cerca de Infantino aseguran que -aunque nunca estuvieron preocupados por la reelección- el ratificado aval de Sudamérica le devolvió la tranquilidad al calvo abogado “capo” de la FIFA que el 18 de noviembre próximo volverá a presentar su candidatura para un nuevo período.
Yo te banco a full pero no te cortes solo
El renovado apoyo de varios dirigentes del fútbol sudamericano a Infantino tuvo sus bemoles. Si bien le cuestionaron las “repetidas acciones unilaterales” y dijeron que no respaldarían procedimientos que eludan los mecanismos institucionales y bla, bla, bla… nuca llegaron tan lejos como sus colegas de la UEFA, ni revocaron el respaldo para la reelección de Infantino.
Ni bien conocida la idea de crear la empresa subsidiaria de FIFA, la UEFA por unanimidad llegó a plantear públicamente la posibilidad de no participar en torneos del máximo organismo del fútbol mundial. Una amenaza directa que pronosticaba un cisma histórico.
La historia que no fue se remonta a la propuesta de FIFA que contemplaba transferir alrededor del 20% de una nueva compañía que administraría derechos comerciales vinculados con el Mundial y otras competencias, a cambio de unos 4.200 millones de dólares.
La bandera más grande la oposición a Infantino la encabezó la UEFA que fue seguida por varias federaciones. El rechazo se disparó por la falta de consulta, la opacidad del proceso y la posible participación de fondos privados relacionados con el entorno de la familia del presidente de los Estados Unidos.
También en la interna del fútbol mundial muchos creyeron ver en el retraso de una postura de los sudamericanos algunas cuestiones significativas. El primer pronunciamiento de CONMEBOL (donde militan entre otras la AFA y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) campeonas del mundo) fue difundido el 31 de julio.
En ese texto tardío CONMEBOL, evitó apoyar o rechazar el proyecto y se limitó a pedir información sobre su estructura, sus inversores y su sistema de gobierno. Tomó distancias por decirlo de alguna manera, de lo dicho por la UEFA.
La condena más clara de Sudamérica llegó recién cuando el proyecto ya había sido retirado y la propia FIFA había pedido “disculpas” a sus 211 asociaciones.
Las cartas de amor ¿incondicional? del Chiqui” Tapia y otros hacia Infantino
Con la firma de Claudio “Chiqui” Tapia, la AFA decidió enviarle una carta de apoyo a Gianni Infantino. La misiva, enviada por correo electrónico, fue una de las conclusiones a la que arribaron los máximos dirigentes de los diez países que integran la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL).
El Consejo directivo de la entidad sudamericana continental sesionó en forma virtual y el único tema de la agenda fue acordar una postura sobre la iniciativa trunca de Infantino de crear una empresa (FIFA Forward Enterprise) para la organización de los Mundiales. El 20% de esa compañía estaría abierta a capitales privados.
Luego de que la CONMEBOL hiciera públicas sus críticas al proyecto pero igual mostrara un velado apoyo a la gestión Infantino, los diez países miembros comenzaron a distribuir “las cartitas de amor” hacia el presidente de la FIFA.
Los paraguayos hicieron punta; ya que Robert Harrison, titular de la asociación guaraní (APF) tiene una excelente relación con el poderoso Alejandro Domínguez, el también paraguayo que preside CONMEBOL hace más de una década.
Por su parte en la carta del “Chiqui” a “Gianni” cuyo texto lo habría armado CONMEBOL para mantener la misma “línea” en todas la AFA expresa: “Nuestro respaldo con la gestión realizada durante los últimos 10 años, que tuvo como grandes ejes el desarrollo del fútbol en todo el mundo y la solidez institucional basada en un modelo de gobernanza claro, estable y transparente”.
La carta a Infantino firmada por Tapia subraya que “como ya lo hemos expresado, Usted se encuentra liderando una gestión que propició una transformación profunda de la FIFA; que abrió las puertas de la organización a todas las asociaciones miembros y las confederaciones, para que con un diálogo franco y directo, podamos, entre todos, seguir impulsando el fútbol en todos sus niveles y disciplinas”.
El cierre de la carta de AFA no deja lugar a dudas sobre el apoyo a la re-re de Infantino en FIFA y dice: “En consecuencia y en virtud de la cercanía del próximo Congreso de la FIFA, la Asociación que orgullosamente presido cree firmemente y reafirma que el camino es seguir trabajando bajo su liderazgo”.
Más claro imposible: en marzo 2027, en Rabat (Marruecos), la AFA votará por Infantino contra quien se presente. Sea quien sea que se le oponga.
La conclusión de este juego interno que tiene por delante nada más ni nada menos que una nueva votación por quien dirigirá los destinos del fútbol mundial, es que todo seguirá como hasta ahora.
Restará saber si la UEFA con 55 socios y al mando del esloveno Aleksandre Ceferin mantiene su postura contra Infantino y quienes lo seguirán. La CONMEBOL ya no. Eso está claro.
Con todo y a la hora de un eventual poroteo de votos hay que saber que los opositores necesitarían 106 de los 211 votos para derrotar a “Gianni”. Algo muy difícil, casi imposible de alcanzar para quien se lo proponga.
Por eso y a pesar de su fracaso en la creación de aquella empresa y los nubarrones que aparecieron en un momento en el horizonte de su re-re, Infantino descansa tranquilo y espera que se cumpla un refrán: “En el camino los melones se acomodan solos”.