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La guerra de los supremos complica la campaña brasileña

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Alexandre de Moraes, una fuente de esquirlas.

La derecha dio un golpe duro cuando un juez supremo nombrado por Bolsonaro filtró información ensuciando a Alexandre de Moraes, que encarceló al ex presidente golpista. La crisis institucional ya está moviendo las encuestas, a un mes de la elección.

Hace dos años, Brasil tuvo la extraña sensación de obtener justicia. El Poder Judicial de por allá está tan desgastado como el nuestro, pero la Corte Suprema tuvo un momento de honor cuando juzgó al ex presidente Jair Bolsonaro, a dos de sus ministros militares y a dos civiles y los encontró culpables de organizar un golpe y la toma de los edificios de los tres poderes en Brasilia en enero de 2023. Las condenas fueron muy duras, Bolsonaro recibió 27 años, y cientos de los que asaltaron los edificios también fueron presos.

El momento dejó un héroe y todo, el Supremo Alexandre de Moraes, que piloteó la investigación y bajó las condenas. Pero estamos en campaña electoral, se vota el 4 de octubre y la derecha está tratando de asegurar la derrota de Lula da Silva, que busca un cuarto mandato.

La tarea es ensuciarlo y la herramienta es otro ministro de la Corte, uno nombrado por Bolsonaro que se define como “ultra evangelista” y que se llama André Mendonca. El juez arrancó su campaña en agosto filtrando o dejando que filtren audios y mensajes telefónicos cuidadosamente editados para que el hijo de Lula, Fabio Luis, quedara como sospechoso de traficar influencias y de usar el apellido para negocios dudosos.

Una bomba atómica y varios perreos

Esta semana, soltó la atómica: Mendonca maneja la causa Fabio y también tiene la del Banco Master, el actual agujero negro de la corrupción en Brasil. El Master quebró a fines del año pasado y dejó un inmenso pasivo que va a tener que levantar el fisco.

Su dueño, Daniel Vorcaro, está preso desde entonces y las pericias de su teléfono son una fuente constante de sobresaltos. Se sabía que el banquero vivía de la derecha, que le depositaba fondos de los estados o ciudades que gobernaba. Después se supo, gracias al teléfono, que era más que amigo de Flavio Bolsonaro, hijo presidencial y actual torpe candidato. El junior le había sacado millones de dólares, girados a Estados Unidos, supuestamente para una película sobre su padre. Con el escándalo, Flavio perdió diez puntos en la intención de voto.

Lo primero que hizo Mendonca fue perrear a los policías federales de la causa, a los que acusó de filtrar cosas contra su candidato. Lo siguiente fue controlar de cerca su trabajo sobre Fabio Luis, lo que motivó quejas públicas de la Federal. Y ahora hizo su propia filtración: este lunes 31 de agosto, difundió mensajes que indican que su colega Moraes también andaba con Vorcaro.

Había que bajar al héroe, tan odiado por la ultraderecha y, de paso y por asociación, ensuciarlo a Lula.

También había un tema flotando que molestaba: que la mujer de Moraes, la abogada Viviane Barci, tenía a Vorcaro como cliente. El contrato era importante, 131 millones de reales, unos 26 millones de dólares, a pagar en cuotas mensuales de 600.000 dólares. En total, el Master pagó 80 millones de reales, 16 millones de dólares, antes de la caída. Todo indicaba que se había facturado en blanco y se había cumplido. Esto es que el estudio de la abogada había trabajado para el Banco Master. De hecho, el banco declaró los pagos en sus declaraciones de impuestos. Feo, tal vez, pero no ilegal.

La filtración

La novedad, lo que filtró Mendonca, fue que Moraes tuvo en 2024 un suntuoso banquete como invitado en el hotel de lujo de Vorcaro, el Hotel Six Senses Botanique de Campos de Jordán, y que luego había -personalmente- editado el contrato entre su mujer y el banquero.

El mediador entre el juez y el banquero fue el ex ministro de Comunicaciones de Bolsonaro, Fabio Faría, que arregló el almuerzo. Según parece, lo que buscaba Vorcaro era protección contra la creciente investigación por fraude, que iba a acabar con su banco. Que se sepa, Moraes nunca intervino en la causa ni en la pesquisa, que por sorteo fue a parar a Mendonca.

El miércoles hubo plenario de la Corte, primera vez que Mendonca y Moraes se veían la cara desde las filtraciones. Por el arreglo tradicional, se sentaron uno al lado del otro, pero no se hablaron, ni siquiera se miraron. El tema no estuvo en la agenda porque el presidente del tribunal, Edson Fachin, dijo públicamente que quería “enfriar” la situación. Hace bien, porque la situación tiene dos salidas y sólo dos: o Mendonca es investigado y suspendido por filtrar mugre contra un colega, o Moraes es investigado y suspendido bajo sospecha de corrupción.

Esto tiene que ser votado por el plenario del tribunal, lo que inmediatamente despertó el poroteo electoral. Moraes tiene tres votos seguros, Mendonca tiene apenas uno, con lo que la cosa la pueden decidir los “neutrales”, que son tres e incluyen al presidente de la Corte. Este bloque es más cercano a Mendonca que a Moraes, pero su alineamiento no es incondicional.

Una paradoja de este caso es que Mendonca también lo conoció al ahora radioactivo Vorcaro. Según el teléfono del banquero, le pidió una reunión y la obtuvo el 14 de marzo de 2025 en la sede de un instituto del juez en San Pablo. El encuentro fue mediado por el diputado bahiano Cezinha de Madureira, otro “extremadamente religioso” y viejo amigo del juez.

Los mensajes dejan en claro que el diputado estaba a sueldo del banquero, para lograr la reunión. Lo único que se sabe sobre lo hablado es que Cezinha informaba prolijamente a Vorcaro qué había hablado con el supremo sobre su situación legal. Este miércoles 2, Mendonca -finalmente- admitió que había existido el encuentro, pero no dijo sobre qué hablaron.

Delaciones

A todo esto, Vorcaro sigue dando vueltas sobre qué declarar si le dan el estatus de testigo protegido y le rebajan la condena, como ofreció hacer. Desde noviembre del año pasado, cuando fue preso, el banquero viene amagando y ya tuvo dos reuniones en las que rebotó porque no interesaba lo que decía.

Esta semana se supo que le propuso al equipo del juez Mendonca delatar “a miembros del actual gobierno”. Tampoco convenció, porque no ofreció indicios concretos, ni hablar de algo parecido a una prueba.

Se ve que pesca en aguas electorales.

Lula

El presidente entró en modo control de daños. Una ironía es que estaba distanciado del juez Moraes, que le vetó un candidato a Supremo. No se hablaban desde hacía meses, hasta que el juez lo llamó a principios de agosto ofreciendo mediar en la mala relación entre Lula y el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, amigo suyo. La gestión fue buena y acercó al Ejecutivo y el Legislativo.

Más control va a hacer falta por un raro error público de Lula. Resulta que en las acusaciones contra su hijo juega un rol central la lobista Roberta Luchsinger, conocida petista y amiga de Fabio Luis. Cuando le preguntaron, el Presidente dijo que no la conocía y lo único que logró fue inundar las redes de fotos en las que aparece con ella. Luchsinger hasta fue candidata a diputada estadual en San Pablo en 2018. Flavio Bolsonaro se le fue encima con un “lo único que sabe es mentir”.

Resulta que Lula no estaba mintiendo porque, como contaron varios testigos, cuando aparecieron las filtraciones ligando a la lobista con su hijo, preguntó quién era ella. Ahí le recordaron que era una partidaria que había ofrecido donarle medio millón de reales en 2017, cuando el juez Sergio Moro -de dudosa fama por la Operación Lavajato- le había congelado los bienes. El mismo juez le prohibió darle dinero al encarcelado ex presidente, pero muchos recordaron el gesto. Lula se acordaba de la oferta, no de la señora.

Las fotos son un riesgo constante en la vida de los políticos, que sonríen en miles de selfies o coinciden en eventos con gente que va “por la foto”. Quedó en claro que Luchsinger no es del círculo íntimo del Presidente y nadie la vio nunca por la residencia. Pero estamos en campaña…

Flavio

El viernes 28, Bolsonaro 2.0 -como le dicen- dio un largo reportaje al principal noticiero del país, el Jornal Nacional de la TV Globo. Es terreno amigo, pero cuando le preguntaron si podía explicar qué se hizo de los millones que Vorcaro le dio para la supuesta película, se cerró. Apenas repitió que era un asunto “entre privados”, una “donación de buena fe”. Pero los periodistas no le preguntaban eso, le preguntaban cómo se había gastado el dinero, algo que él había prometido aclarar ya en mayo. Flavio, para usar una maravillosa palabra portuguesa, “desconversó”.

Lo que le estaban preguntando era si los dólares fueron para mantener a su hermano Eduardo, el Bolsonaro 4.0, que hace de lobista ante la Casa Blanca.

La noche anterior le había ido algo mejor en una cena reservada con banqueros y financistas en casa de Marcelo Kayath, ex presidente del Credit Suisse en Brasil. Fue un examen, que según los presentes aprobó “ahí”. Flavio habló de seguridad pública, de contener el déficit, ajustar el estado y articular mejor con el Legislativo, cosas que le gusta escuchar a este tipo de público. Pero no hubo modo de que diera, aunque sea, un borrador de cómo iba a hacer todo eso. Dejó la impresión de que no tenía mucha idea…

Fue más asertivo este martes primero de septiembre, cuando se reunió con el ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, Gustavo Vilattoro, y se confesó admirado por el “modelo” de Nayib Bukele.

Para Flavio, el problema “es que en Brasil hay pocos presos porque la ley es blanda. Hay que ser más duro, por eso vamos a crear prisiones para medio millón de delincuentes, así el que te roba el celular va preso ocho años”.

Flavio, dijo, estaba “inspirado por Bukele”.

Cury

Augusto Cury es psiquiatra y bestseller, con cuarenta millones de libros vendidos en setenta países en cuanto idioma se te ocurra, todos en el estante de autoayuda. Ahora se le dio por la política y es candidato por el minúsculo partido Avante, que registraba a gatas décimas por ciento de intención de voto.

La sorpresa es que ahora las encuestas le dan dos dígitos: la agencia BTG/Nexus lo subió de 2 a 11%, y Bloomberg de 1,6 a 7,8. Como sea, es el tercero en discordia.

La clave es que Cury ya era famoso de antes y que tiene bien practicado, en miles de páginas y cientos de cursos, el discurso “inspiracional”. Sus videos inundan las redes, son repetidos y rebotados, y tienen un impacto mucho mayor que los miserables diez mil dólares de presupuesto de campaña del escritor. En el partido están encantados porque no solo los sacó del anonimato, sino que seguro que les emplaca algún diputado.

En las campañas principales se dijeron tranquilos con la novedad, pero cada uno analizó que le sacaba votos al otro y no a él.

Encuestas

Mientras, hubo nuevas encuestas que muestran que Lula mantiene intacta su intención de voto, pero Flavio está recuperando lo perdido. La última, de Datafolha, habla de un empate técnico en la segunda vuelta, con el presidente con 42 puntos y el derechista con 41. Un 4% dice estar indeciso y un 13 dice que no va a ir a votar en ese turno.

Otro factor que complica el panorama es que el actual gobernador del estado de San Pablo, Tarcisio de Freitas, puede ganar en la primera vuelta. El PT sabe que no va a ganar el Estado más poblado del país, pero la apuesta era arrastrar muchos votos para Lula en la segunda vuelta, fórmula que funcionó hace cuatro años. Pero si los números actuales se confirman, con Freitas con 51% de intención de voto y su rival, el ex ministro de Economía Fernando Haddad, con 40, no habría segundo turno.

Negociación

El lunes 31 de agosto, Brasil y Estados Unidos volvieron a hablar de tarifas en lo que llamaron una “reunión exploratoria” de cuarenta minutos. Fue un éxito de Lula, que el viernes 21 habló más de una hora con Donald Trump, que se quedó hablando bien de él por días, y logró más tiempo antes de que le impusieran hasta un 37,5% de impuestos a productos brasileños.

La charla virtual fue con el Representante de Comercio Jamieson Greer, el canciller Mauro Vieira y el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Márcio Elías Rosa. Un resultado excelente es que se anunciaron más reuniones, incluyendo entre ministros y en persona, y una misión norteamericana a Brasilia antes de fin de mes.

Tierras raras

Brasil se está posicionando como una nueva potencia en materia de tierras raras, de las que posee la segunda reserva mundial conocida, sólo después de China. Estados Unidos y Australia están mostrando interés y no sólo estratégico, sino del que se expresa en inversiones importantes.

Brasil ya recibió 2727 solicitudes de exploración de yacimientos y el 42% son de empresas extranjeras. De las veinte firmas más activas, once tienen capitales norteamericanos, australianos y canadienses.

El proceso se acelera, como muestra que el 86% de los pedidos de licencia son de los últimos tres años y que en el primer semestre de 2026 ya se recibieron 268 solicitudes.

Parece que los inversores no están muy asustados con el supuesto “comunismo” de Lula, ni con su insistencia en que los minerales se procesen en Brasil.

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