Sobre la muerte de Brandoni hay un amplísimo acuerdo en que se nos fue un artista entrañable, con una larga y diversa carrera artística. También se rescató su compromiso con el gremio de actores y su militancia política. Ariza agrega un episodio poco conocido y que el propio protagonista había olvidado.
Meses antes de las elecciones los cinco partidos que en 1981 habían constituido la Multipartidaria acordaron, sin mucho bombo, hacer lo propio en materia cultural. Carlos Gorostiza y Luis Brandoni representaban a la UCR en esa convergencia.
La Multipartidaria fue un hecho trascendente, pues peronistas, radicales, desarrollistas, democristianos e intransigentes acordaron en trabajo conjunto un diagnóstico de la situación del país y la formulación de las medidas programáticas necesarias para revertir los estragos de la gestión económica regresiva y antipopular aplicada por la dictadura militar que presidieron sucesivamente los generales Videla, Viola, Galtieri y Bignone. Los ministros de economía fueron Martínez de Hoz, Sigaut, Alemann, Dagnino Pastore y Wehbe, cada cual con su sesgo pero teniendo en común su conservadurismo liberal-monetarista.
Como es sabido, la Multiparidaria naufragó en Malvinas, cuando el oportunismo de la dirigencia política, plegándose al aventurerismo irresponsable de la cúpula militar, primó por sobre el necesario análisis de la relación de fuerzas y el olvido de la línea jurídica en el legítimo reclamo argentino, dándole al usurpador los argumentos para instalar una poderosa base militar que antes no existía, con proyección antártica y determinación de una zona de exclusión para explotación de los recursos marítimos.
Lo más grave fue la muerte de nuestros soldados, verdaderos patriotas y héroes, quienes fueron víctimas de la “huida hacia adelante” (definición de Jorge Luis Borges) de los oficiales de más alto rango que con el desembarco pretendían lavar los años de brutal represión y la no menos reaccionaria gestión económico social que a todas luces había fracasado.
Con el proceso electoral ya lanzado, Brandoni planteó en la Multipartidaria de la cultura que sería necesario que los cinco partidos establecieran un acuerdo básico para respetar, cualquiera fuese el ganador, la plena libertad de expresión, vital para el arte, y el respeto irrenunciable a las formas de convivencia democrática.
Así se hizo y firmaron el documento Deolindo Felipe Bittel por el PJ, Raúl Alfonsín por la UCR, Arturo Frondizi por el MID, Francisco Cerro por la Democracia Cristiana y Oscar Alende por el Partido Intransigente.
Lo que siguió, con la victoria alfonsinista, no se ajustó exactamente a esas aspiraciones, pues el entusiasmo reivindicador de los muchachos radicales con intereses culturales los llevó a declamar pluralismo mientras elegían quién sí y quién no figuraban en el escenario oficial.