Hay una fuerte conexión entre la visita de Kristalina Georgieva a Vaca Muerta con las estrategias globales de gigantes tecnológicos como Nvidia.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegó el lunes 27 de julio a Buenos Aires. El martes, Georgieva, junto al ministro de Economía, Luis Caputo y el presidente de YPF, Horacio Marín, fue a Neuquén para recorrer los yacimientos de recuperación secundaria de Vaca Muerta. El miércoles partió para Uruguay.
Nvidia el fabricante de chips está impulsando una garantía de 250 mil millones de dólares para el inmenso campus de OpenAI en Ohio. Nvidia, corporación motejada como “el banco central de la economía de la IA” también está -junto a otras corporaciones gigantescas del ramo- bregando para que la IA se desarrolle de forma segura usando modelos de código abierto tanto como modelos cerrados. Los primeros no se pagan, los segundos sí.
Ambos hechos alejados entre sí en la geografía terrestre, se conectan para pintar el desmadre estratégico del gobierno cárdeno, respecto del desarrollo de las fuerzas productivas. Las ideas gubernamentales de cómo se desempeña el mercado están en las antípodas del funcionamiento del capitalismo realmente existente. Son contrarias a las necesidades de acumular capital en función de una democracia integrada, social y territorialmente. Es una ideología (falsa consciencia) que sólo puede traerle conflictos a la sociedad civil argentina y agotamiento precoz al espacio político del oficialismo, mientras que el pescado de la oposición sigue sin vender.
La directora gerente
Para una funcionaria de la alta burocracia de las finanzas globales, mirarle la cara in situ al principal acreedor del banco que gerencia (la Argentina es el mayor deudor del FMI, titularizando más de un tercio de los créditos otorgados por esa entidad) y verter expresiones rutinarias de su cargo -lugares comunes del orden establecido, normalmente poco serios- es parte de la tarea que le encomendaron, lo que se refleja en las crónicas anodinas y grises.
Lo destacable en ese guiso recalentado, es el simbolismo de la visita a Vaca Muerta. Lo que de la mano de la gestión cárdena es una apuesta decidida al subdesarrollo. En este caso, el medio no es el mensaje. Georgieva, corifeos y heraldos destacan que, así como va, la recuperación secundaria de petróleo y la explotación del gas es el mejor de los mundos posibles.
El capital extranjero fluirá sin parar y las promesas del desarrollo están para cumplirse. No es por cinismo. El sentimiento panglosiano no encubre nada. Al contrario, deja al descubierto la idea, la muy pobre idea, que estos burócratas tienen de cómo funciona la acumulación a escala mundial. Ser una economista neoclásica, como lo es todo está cáfila, es un viaje de ida. Ni política, ni conceptualmente están para otra cosa que pedirle peras al olmo.
La política de La Libertad Avanza (LLA, contra el desarrollo) es enflaquecer el mercado interno. Es el resultado objetivo de la creencia de que a mayor ganancia del capital mayores oportunidades de inversión. Mayores ganancias implican -en esta óptica- salarios para atrás.
Así no funcionan las cosas. Lo cierto es que la exigüidad del mercado, producto de los salarios hechos percha, mantiene el capital extranjero fuera de los países de bajos salarios y alienta al capital local a invertir también fuera del país o a dilapidar en consumo suntuoso. Empero, más el capital disponible se vuelve escaso mayor es la presión a la baja sobre los salarios. El resultado es una nueva contracción del mercado y una nueva reducción de las oportunidades de inversión.
El único capital que viene es por los yacimientos y porque tienen mercado afuera. A su vez, los músculos de los seres humanos cuestan relativamente menos que (y desplazan a) las herramientas y los cerebros. Pero sin las herramientas y los cerebros, los músculos de los seres humanos se vuelven menos productivos. Y el efecto final es la depreciación de los músculos.
Naturalmente, solo una acción deliberada del Estado, por fuera de la rentabilidad de las empresas privadas, pueda romper el “círculo vicioso”. ¿Por qué el Estado y por qué no el empresario privado? Porque para efectuar su elección de los sectores y las técnicas, el empresario toma en cuenta el tiempo de trabajo que paga, mientras que la sociedad -y por consiguiente el Estado, en la medida que expresa adecuadamente el interés social- toma en cuenta el tiempo de trabajo total. Pero esto es contrario a la religión de LLA (contra el desarrollo).
En el tiempo total se encuentran sumados empleados y desempleados.
Las inversiones
Las inversiones están en Vaca Muerta, pero fueron hechas en función del mercado externo por la decisión política del gobierno. Este ir contra el mercado interno tiene sus consecuencias nefastas. Cuando el balance del comercio exterior muestra una ganancia de miles de millones de dólares, gran parte de ella no puede ser utilizada en la Argentina por esos países para el desarrollo, en el sentido estricto de la palabra, digamos a título de una simple trasferencia de valor.
¿Y por qué no? A causa de que si se consolida el país que quiere el oficialismo cárdeno, en la Argentina se registra la ausencia de una estructura adecuada para absorber capitales de tal importancia. Cuando se considera la situación un poco más de cerca, se cae en la cuenta de que “estructura adecuada” no son más que otras palabras para invocar la falta de mercado interno, por lo tanto, de la falta de ingresos internos suficientes, por lo tanto, de la falta de salarios suficientemente elevados.
Es decir, bajo estas circunstancias, de estas heridas por manos propias, los capitales son propensos a no ser consagrados al desarrollo y a no ser verdaderamente realizados por los vendedores, reduciéndose a un juego de asientos contables bancarios entre Zúrich, Londres, Frankfort, Tokio, Nueva York o Shangai.
Porque la economía argentina, como cualquier otra economía nacional, sólo puede materializar los ingresos externos recibiendo una cantidad equivalente de mercancías del exterior, ya sea destinada al consumo final (improductivo) o a la inversión (consumo productivo). Ambas formas implican la existencia previa de poder adquisitivo dentro de la Argentina. La demolición de ese poder adquisitivo previo es a lo que lleva el país empobrecido de LLA (contra el desarrollo).
Entrada neta de capitales y salida
A decir verdad, no es posible calcular la verdadera entrada neta de capitales desde los datos directamente contenidos en las estadísticas oficiales. Para citar sólo un sesgo característico de estas cifras, cabe considerar que las tenencias monetarias en dólares creados a favor de los no residentes no son contabilizados en el déficit de la balanza de pagos estadounidense y por lo tanto en el resto del superávit mundial, a menos que se acrediten en las cuentas de los bancos centrales de los demás países o incorporadas en sus reservas.
Un ejemplo concreto, anecdótico, para esa observación algo abstracta: un geólogo norteamericano paga su factura de hotel en San Juan con un pago electrónico de mil dólares de un banco estadounidense. Si el hotelero no cambia los dólares que le depositaron esta salida de capital desde la Argentina a los Estados Unidos no puede ser registrada en ningún lado.
Por otro lado, si este geólogo ingeniero participa en algún proyecto en San Juan, y los gastos de su estadía son pagados por algún fondo inversor, estos mismos mil dólares serán contabilizados como parte de la entrada de capitales en la Argentina.
Ahora bien, aunque, en tanto ese pago en cuestión no sea utilizado con el fin de importar un valor real desde los Estados Unidos, nadie habrá ayudado a nadie. La Argentina habrá alojado y alimentado al ingeniero con sus propios recursos.
En la realidad mundial cotidiana, en este aspecto signada por el enorme volumen de las transacciones en dólares en todo el mundo, tales como el pago de las regalías del petróleo en esta moneda, podemos apreciar cuán serio en realidad es este sesgo en las estadísticas.
De hecho, todos los eurodólares en poder de los residentes de los países subdesarrollados, sean o no productores de petróleo, representan una salida de capitales que debe ser deducida lo más neta posible de la entrada mostrada en las estadísticas. Nosotros terminamos bien abajo cuando hacemos esta cuenta.
En vista de todo este panorama, se puede colegir que la propuesta de LLA (contra el desarrollo) lleva a un estado de situación en el cual la venta de petróleo y gas, les costará nada a los países consumidores en su conjunto, y no traerá ningún beneficio para la Argentina.
Seguiremos recibiendo únicamente el costo de la producción del barril y del metro cúbico de gas, además de una muy pequeña parte adicional del precio absorbida en despilfarros variados.
De seguir el país en esta dirección bajista, anti mercado interno, el resto del precio nunca lo recibiremos por falta de capacidad para consumir. Es el resultado necesario de ser demasiado pobres para ser capaces de asegurarnos que nos paguen en términos reales.
Valor agregado
El capital donde es invertido produce “valor agregado”. Es decir, el “valor agregado” resulta de la suma de los salarios, rentas, ganancias e impuestos. El beneficio y una parte de las rentas del capital externo, pueden ser repatriados. El resto afluirá a la economía local.
En la repatriación de los beneficios de las multinacionales, hay que tener presente que el total del valor agregado es superior a lo que queda cuando hemos restado el beneficio.
La repatriación de los beneficios de un extranjero no se diferencia en nada, ni en la práctica ni en la teoría, de la expatriación de capital de un nativo. Esta expatriación es realmente perjudicial para el país de origen. No es que en tanto como importadores sino como exportadores de capitales que los países periféricos -como la Argentina- sufren en el momento de la repatriación de las ganancias del capital extranjero.
Multinacional o nacional, el capital se determina por las oportunidades de inversión. Después que los salarios se han diferenciado claramente entre países desarrollados y subdesarrollados, estas oportunidades no son más una función decreciente sino creciente del desarrollo.
El mismo capital que reinvierte sus ganancias hasta el infinito en Canadá y se hace canadiense, las retira rápidamente de la Argentina y pasa a comportarse como un “enclave exportador”.
Esto tiene un efecto acumulativo sobre la brecha abierta entre desarrollo y subdesarrollo. Canadá tiene salarios poderosos. La Argentina, pobretones. Unos y otro fueron determinaciones políticas de las respectivas sociedades civiles.
La desembocadura determina la fuente
El mito del endiosamiento del mercado LLA (contra el desarrollo) encubre la realidad que el exceso de consumo improductivo y la baja productividad son factores de desarrollo. La desembocadura de un río determina su fuente. Esa es la ley contra la gravedad de la economía de mercado. En el sistema de libre empresa se produce en función de las ventas preestablecidas reales o esperadas.
Todas las determinaciones vienen de la desembocadura. En lugar de ser un aumento en la producción el que hace posible el aumento del consumo, es un aumento previo en el consumo el que estimula la producción. En una sociedad de libre empresa, la inversión y, en consecuencia, el desarrollo, son directamente proporcionales al consumo improductivo. No está en la fuente, en el sector productor de los medios de producción, en la industria de las máquinas-herramientas y manufacturas de alta tecnología, en el que hoy se encuentran las ramas más dinámicas, a pesar de la tenaz creencia de muchas personas.
Es en el otro extremo de la cadena, en las industrias que están lo más cerca posible del consumo más cotidiano que se encuentran los puntos de crecimiento. Tal cual así lo practica Nvidia. Los analistas coinciden en que, si bien suscribir deuda para socios no rentables es innegablemente arriesgado, los 250 mil millones de dólares avalados por Nvidia, ofrece al ecosistema de IA en general una forma de capital barato que los mercados crediticios tradicionales se niegan a proporcionar.
El DealBook del NY Times subraya que, a lo largo de la historia, casi cada avance generacional en infraestructura ha dependido de gigantes tecnológicos que avalan el crédito de sus compradores.
A modo de fundamento sobre lo afirmado en el DealBook se hace hincapié en que “los fabricantes de acero británicos que financiaron los ferrocarriles estadounidenses del siglo XIX y en General Electric que garantizó las primeras compañías eléctricas. Esta estrategia tiene resultados dispares: permitió construir con éxito la red eléctrica estadounidense y, posteriormente, internet de banda ancha. Pero también provocó devastadoras crisis de deuda de proveedores durante el estallido de la burbuja de las telecomunicaciones en 2001. ¿Qué sucederá esta vez?”
¿Tiene alternativa Nvidia y el resto si quieren seguir vendiendo bienes de capital, esto es: chips? No, claro que no. Manda la lógica implacable de que la desembocadura determina la fuente.
Tan implacable que la letter GZERODAILY describe que el modelo de código abierto de los chinos se ha convertido en el centro de un acalorado debate entre Washington y Silicon Valley y en cada uno de esos lugares, sobre si el enfoque “cerrado” que adoptan las principales empresas de IA de Estados Unidos protege el liderazgo estadounidense o ayuda a China a ponerse al día.
GZERODAILY señala que por la estrategia china en IA hay “inquietud entre los funcionarios estadounidenses. Según informes, la Casa Blanca está considerando restringir los modelos chinos de código abierto añadiendo laboratorios de IA chinos a su ‘Lista de Entidades’, lo que en la práctica impediría el acceso de Estados Unidos sin una licencia”.
La posibilidad de prohibir la IA de código abierto china, informa GZERODAILY que “ha puesto de manifiesto una división en el sector tecnológico estadounidense. El viernes 24 de julio, más de 20 empresas, entre ellas Microsoft y Nvidia, que se benefician de los modelos abiertos para impulsar la demanda de sus servicios de computación en la nube y sus chips, enviaron una carta al gobierno instando a no restringirlas. Las empresas argumentan que una prohibición frenaría la competencia”.
La lógica implacable del capitalismo, tan ignorada, tan mitificada por LLA (contra el desarrollo) habrá que ver hasta donde es registrada por la dispersa y silente oposición al actualmente minoritario oficialismo.