Las personas con discapacidad sufrieron un nuevo ataque del Gobierno cuando presentó el proyecto de Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez. Ya no hay Justicia que acompañe, y la actriz Valentina Bassi insiste con que “la salida es política y hay que evitar que ese proyecto de ley se trate”.
“No quisieron ni aplicaron la Ley de Emergencia en Discapacidad; después no liberaron los fondos para prestaciones y talleres protegidos; ahora quieren aniquilar todo, desregulando el sistema de prestaciones y dando un paso atrás en el concepto de las pensiones por invalidez”, resumió en un video la Asociación de Transportistas para personas con Discapacidad (ATAECaDis), una de las organizaciones que movilizó -el pasado miércoles- al Ministerio de Salud de la Nación para protestar ante la recurrente desfinanciación del sector promovida por el Gobierno libertario.
La manifestación fue convocada antes de saberse que el Poder Ejecutivo enviaría al Senado la Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez que, entre otros ítems, pretende el “reempadronamiento obligatorio y plazos estrictos; auditorías masivas y cruce de datos en tiempo real; incompatibilidad total con empleo formal; unificación del monto y eliminación de adicionales; cambios en el financiamiento de prestaciones; y un nuevo criterio sobre calidad prestacional”. Más tierra sobre la ya tierra echada, más excusas para no pagar las deudas del Estado con los prestadores.
Y ahora qué? conversó con la actriz Valentina Bassi, madre del joven Lisandro, diagnosticado con un trastorno de espectro autista, quien se convirtió en una de las voceras de todo el movimiento de padres y prestadores que luchan por mantener en un lugar digno la salud de las personas con discapacidad.
–Bassi: Lo que está ocurriendo es que la ley se implementa muy mal. El aumento del nomenclador que hizo el Estado es muy magro y no alcanza para sostener los costos operativos de los transportes ni de las escuelas y talleres. Las instituciones sufren, y los hogares no dan más. Cotolengo no da más, el transporte ya fue, y la mayoría está trabajando en otro rubro. Las instituciones tienen que pagar sueldos o comidas y el nomenclador indica cuatro mil pesos por las tres comidas por chico por día, y ya sabemos que con esa cifra no cubren las comidas. Imaginate si sos un hogar y tenés que dar las cuatro comidas más medicación. Y todo está quebrado, nadie puede endeudarse más porque ya se endeudaron para no cerrar el año pasado. Incluir Salud no paga. Recién ahora arrancó a pagar algo pero no pagaba desde octubre. Y el tercer motivo que nos tiene indignados es la modificación de Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez que mandaron al Senado. Queremos lograr que no se trate, que no haya lugar para que se vuelva a tratar una modificación de la Ley de emergencia de discapacidad porque es una tomada de pelo.
–¿Puede ocurrir que no sea tratada?
–Bassi: Sí, yo siempre tengo esperanza, aunque luego la realidad me pegue unos bifes bárbaros. Hablamos con muchos senadores y nos dijeron que no van a aceptar que el proyecto se trate, pero como otros dijeron que lo evaluarían, no me quedo tranquila. La semana próxima iremos al Senado para que no se trate ese proyecto de ley porque es muy cruel.
–Supongamos que no se trate, en las condiciones que está la situación tampoco se puede seguir.
–Bassi: No, y por eso se organizó la marcha del miércoles que al momento de la convocatoria no había aparecido la modificación a la ley enviada por el Gobierno. La convocatoria fue para que paguen Incluir Salud y que no se corte la cadena de pagos porque están usando la plata para otra cosa.
–¿Qué dicen al respecto desde el Ministerio de Salud?
–Bassi: Lugones no habla. El Congreso lo convocó y no fue, y tampoco habla con los medios.
–¿Y los funcionarios intermedios?
–Bassi: No habla nadie con nosotros. Solo los vemos cuando hay reunión del Directorio, que por ley tiene que juntarse. Eso sí se cumple.
–¿Qué Directorio?
–Bassi: El Directorio es un conjunto de personas que fijan el nomenclador. Está integrado por un representante del PAMI; uno de la Superintendencia de Servicios de Salud; el ministro de Salud, Lugones; Alejandro Vilches, a cargo de la Secretaría Nacional de Discapacidad, y otras dos personas del colectivo de discapacidad.
–¿Y esa gente qué dice cuando ustedes mencionan que los cuatro mil pesos son insuficientes?
–Bassi: Antes de Milei ese directorio se reunía y se podía negociar. El colectivo de discapacidad siempre está en desigualdad porque tenemos dos representantes, así que somos minoría. Por eso decimos que el nomenclador lo fija el Estado, pero se podía hablar y negociar. Podíamos presentar las dificultades. Ahora, viene Lugones, informa que el aumento es del 8%, que fue el último aumento -8,7%- y se va. No dan el lugar a ningún tipo de diálogo, ni negociación, ni escucha.
–¿Cree que ellos son conscientes de que esta actitud genera violencia? Yo creo que la genera y que ustedes la están conteniendo.
–Bassi: Bueno… pero fueron votados y ratificados en octubre del año pasado. Es decir que hay una sociedad que avaló el rumbo de esta violencia. Y no sabemos hasta cuándo, pero están envalentonados. Tienen un Congreso aliado… en fin, estamos en un momento muy difícil porque la sociedad ratificó este nivel de violencia. Por miedo o por lo que sea, pero lo ratificó.
–¿Conoce familias que teniendo algún pariente con discapacidad haya votado a Milei?
–Bassi: Sí, de la escuela especial donde va mi hijo. En realidad, no dicen que lo votaron, pero advierten que no hay que politizar la lucha. Nos damos cuenta de que no quieren participar aún a sabiendas que el colegio de sus hijos puede cerrar. Dicen que no es para tanto, que los padres o prestadores mienten y que sobreactúan. Pero la crisis les llegó a todos, y esas personas también perdieron el transporte o alguna terapia para sus hijos. Ahora, la escuela pidió ayuda económica porque si no cierra. La crisis les llega, pero no sé por qué insisten en negar el problema cuando se están llevando por delante los derechos de sus hijos. Es cierto que son pocos, los menos, pero no tendría que haber ningún padre con esa mirada porque las personas con discapacidad están siendo terriblemente damnificadas por este Gobierno.
–¿Y eso qué es: necedad, ceguera o pelotudez?
–Bassi: No lo sé, pero tampoco me interesa porque prefiero juntarme con la gente que está informada. Por una cuestión de salud mental, necesito juntarme con gente que se conmueve por la injusticia y que mira al otro. Prefiero estar de ese lado.
–¿Cómo van a seguir el tema?
–Bassi: Nosotros no manejamos nada, es el Estado, el Ejecutivo es el que hace lo que se le canta. Y el Poder Judicial, a mi modo de ver, nos soltó la mano. Una vez que dictó una sentencia extraordinaria -y gracias a ella se reglamentó la ley y se volteó el decreto nefasto que suspendió la Ley de emergencia- la Justicia dijo que ya había hecho todo lo que tenía que hacer. Pero tendrían que seguir y no soltarnos la mano. Tienen que estar protegiéndonos, porque hacen lo que quieren, aunque sea inconstitucional.
–Visto así, la resolución del tema discapacidad pasa por una decisión política, así que lo que ocurra en el Senado será muy importante.
–Bassi: Siempre fue político el tema. Todo lo que es discapacidad es político porque la ley de prestaciones básicas es una ley ejemplar, y es la que quieren tirar abajo ahora con esta nueva modificación. Siempre hubo que defenderla, gobierne quien gobierne, porque está muy a favor de las personas con discapacidad. Hay gobiernos con los que hay que luchar menos, y otros con los que no podemos descansar un segundo porque si te dormiste te tiran la ley abajo.