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¿Y ahora qué?

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Entre la Pachamama, Francisco y León XIV

La reciente derrota del proyecto oficial de la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluía modificaciones a la Ley de Tierras y otros capítulos como el del Plan de Manejo del Fuego, parece haber disparado algunas cuestiones importantes para analizar en la Argentina de aquí en adelante. ¿Hay un redespertar de la conciencia nacional? Justo en el mes de la Pachamama, la Madre Tierra, el Gobierno presentó el polémico proyecto. ¿Pura casualidad o ignorancia? Las encíclicas de Francisco y de León XIV que se refieren al tema.

En agosto, gran parte de nuestra América y de nuestra Patria celebra el tiempo de la Pachamama. Celebra las hondas raíces en las que los seres humanos agradecemos a nuestra Madre Tierra por los bienes y los frutos que nos dona para nuestra subsistencia y felicidad y que compartimos solidariamente. Justo en este mes, el Gobierno quiso imponer esta ley de extranjerización de la tierra.

En diálogo con Y ahora qué?, Héctor Chianetta, escultor y vitralista, sostiene: “Como dijo alguna vez el César, ‘las cartas están echadas’”. Y agrega: “Como en muchas otras ocasiones en la historia de nuestra Patria, nunca estuvo más clara la disputa. Por un lado, el gobierno más cruel y entreguista conocido, al servicio de los tecnopoderosos del mundo. Por el otro, un despertar o un redespertar de la conciencia nacional, con la movilización de distintos sectores del pueblo argentino rechazando la ley que denominaron de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.

Para Chianetta, autor del libro “Patriamama”, con prólogo del Papa Francisco, “la ley misma incluía no sólo la venta indiscriminada de tierras a capitales extranjeros, sino también las modificaciones a la Ley de Tierras Rurales, a la Ley de Manejo del Fuego y a la Ley de Glaciares”.

“En realidad”, prosigue el escultor, “la ley es conocida como de extranjerización de la tierra porque atenta contra la soberanía territorial, la soberanía de nuestros alimentos, el derecho de los pueblos a decidir sobre su destino y la supervivencia de las comunidades originarias. En definitiva, pone en absoluto riesgo el destino de todos nuestros bienes comunes”.

Sin embargo, el hecho de que el Ejecutivo haya decidido retirar los dos artículos más polémicos del proyecto, Tierras y Plan de Manejo del Fuego, con un alto costo político, obliga a esperar para ver cómo manejará la cuestión en el futuro.

El regreso de Milei al país luego de su “gira” por Ecuador y Colombia, donde asistió a las asunciones de los derechistas Noboa y De la Espriella, tal vez arroje novedades. O no. Todo depende, se sabe, del humor que tengan el propio Presidente y “el Jefe”, o sea, su hermana Karina.

“A pesar de que el gobierno de Milei, sufriendo una dura derrota político-cultural, retiró varios capítulos de la ley, eso no significa que dé por terminada la necesidad de imponer sus objetivos”, advierte Chianetta. Y dice: “La moneda está en el aire”.

Un proyecto colonial

El entrevistado señala que “esta ley es parte de un proyecto colonial mucho más vasto. En el plano cosmológico y geopolítico asistimos a la expansión de una ideología racista de hiperindividualismo, sistematizada por los tecnomillonarios de Silicon Valley”.

Se ha dicho y publicado desde este espacio que la Argentina se sumó hace dos meses a la llamada “Pax Silica”, una alianza liderada por los Estados Unidos que pretende asegurarse las cadenas de suministro para la inteligencia artificial, los semiconductores y los minerales críticos, buscando contrarrestar la influencia global de China. En ese marco, el silicio, de ahí el nombre Pax Silica, es fundamental.

“Ellos”, dice Chianetta en referencia a los milmillonarios, “vienen anunciando públicamente que pretenden gobernar el mundo y apropiarse de las riquezas ecológicas, materiales y culturales. Pero se encuentran con un grave problema. Las democracias y las identidades culturales de los pueblos son un escollo para sus planes”.

El escultor y vitralista recuerda que “a esto Francisco lo llamó ‘el terrorismo de las redes’. O sea, desprestigiar a las democracias para imponer sistemas totalitarios y doblegar a los pueblos, para dominarlos a través de una transformación radical de la conciencia y de la psicología, en la que naturalicemos que los poderosos tienen derecho a hacer lo que les plazca y todos los demás debemos aceptarlo alegremente”.

Vale recordar que desde hace no mucho tiempo el influyente Peter Thiel reside en la Argentina. Con negocios armamentísticos con los Estados Unidos, es una persona cercana al presidente Milei.

“La Tierra no es una mercancía”

Chianetta prosigue y vuelve a Francisco: “En su bellísima encíclica Laudato si’, Francisco parece responder a estos intentos extranjerizantes cuando subraya que ‘la Tierra no es una mercancía’, en un contraste total con el mito-paradigma tecnocrático”.

“Francisco dice que la Tierra es nuestra hermana y nuestra Madre, porque nos sostiene, nos alimenta y nos cobija. Es por eso que cuidar la Tierra es cuidar la vida”, dejó dicho el Papa argentino.

Para Chianetta, “Francisco, además de compartir el espíritu y la sensibilidad de la cosmología indígena, nos alerta frente al proceso de deshumanización puesto en marcha por el actual sistema global, que tiene a los pobres y a la tierra como sus principales víctimas”.

León XIV y el poder tecnológico

A pocas horas de haberse confirmado oficialmente la visita del Papa León XIV a la Argentina, en el marco de una gira por Perú y Uruguay, vale señalar que en su encíclica “Magnifica Humanidad” el Pontífice habla de la vida sobre el planeta y del poder de la inteligencia artificial.

“No es casual que pronto nos visite el Papa León XIV. En mayo pasado, el Vaticano presentó la primera encíclica, Magnifica Humanidad, donde León XIV nos habla de la inteligencia artificial y del poder del sistema tecnológico sobre la vida humana y sobre la vida del planeta”, dice Chianetta.

En la charla con “Y ahora Qué”, el escultor sostiene que “la tecnopandemia está invadiendo las diversas culturas e identidades políticas de los pueblos para reemplazarlas por una monocultura uniforme y opresora”. Pero subraya que “el sistema es uno, monolítico, como un enorme desierto”.

“La alternativa no es una”, dice. “Son incontables, como un inmenso vergel. Cada pueblo, cada cultura, cada cosmovisión son un fruto irrepetible, una flor única e irreemplazable que nace y se despliega sobre la faz de la Tierra y que debemos impedir que sea arrasada por la homogeneización de un sistema artificial sin piel ni rostro humano”.

Un nuevo arte de vivir

En el final de la entrevista, Chianetta deja una idea-fuerza: “El gran desafío es crear un nuevo arte de vivir contemporáneo para que la vida florezca. Los poderosos y sus acólitos no se van a detener. ¡Nosotros no debemos detenernos tampoco!”.

Y concluye: “Es por eso que seguimos afirmando que la lucha por la defensa y el cuidado de nuestro patrimonio y nuestra soberanía continúa”.

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