El ex titular de la Dirección Nacional del Antártico (2003-2016) Mariano Memolli opina que “la Antártida, las Malvinas y las Georgias y Sandwich del Sur son parte del mismo conflicto con situaciones distintas. Las Malvinas están usurpadas, pero si solo hablamos de Malvinas perdemos de vista la importancia del resto”.
Memolli es médico, especialista en medicina antártica y durante más de tres décadas combinó actividades científicas, sanitarias, académicas y de gestión pública.
En una entrevista con Y ahora qué?, Memolli opinó que: “La lógica de Sea Lion es la de fortalecer los territorios de nuestro Atlántico Sur al igual que lo hacen los noruegos en el Mar del Norte”
“Si bien Malvinas les pueden generar pérdidas, si logran explotar el petróleo van a terminar ganando” subrayó Memolli al meterse de lleno en la discusión sobre el proyecto de exploración petrolera en las islas Malvinas que emprenden las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper.
Reforzarse también en lo científico
En tanto y al referirse a la construcción de una base naval en Ushuaia anunciada por el gobierno argentino, el experto antártico expresa sus dudas y señala: “Debemos saber para qué queremos la base; porque está muy bien reforzar nuestra presencia en la zona, pero si a la vez no reforzamos lo científico, como lo hace Chile, vamos a estar complicados”.
“El Tratado Antártico se basa en lo científico y hoy nuestras bases pasaron de ser científicas a ser bases conjuntas manejadas por el Estado Mayor de las FFAA por un decreto firmado durante la presidencia de (Mauricio) Macri. Y las bases no están en un territorio en guerra, sino en un territorio al que hay que explorar y trabajar en la ciencia”, recordó Memolli
Graduado en Medicina en la Universidad Nacional de La Plata, Memolli se especializó en hemoterapia, inmunología y toxicología laboral.
Su relación directa con la Antártida comenzó como integrante de campañas científicas y sanitarias. Entre 1990 y 1991 fue jefe de la entonces Base Jubany -actual Base Carlini- una de las principales instalaciones científicas argentinas.
Desde la Dirección Nacional del Antártico, dependiente de Cancilleria, Memolli tuvo a su cargo la planificación y coordinación de la actividad científica argentina, las relaciones con otros programas antárticos y la representación del país ante organismos del Sistema del Tratado Antártico.
“Hoy la Argentina -agrega el experto- está débil para cuando lleguen las inspecciones de las bases antárticas que están con serios problemas edilicios y sin los requisitos ambientales que se requieren y esos problemas los conoce el British Antartic Survier”, el símil de la Dirección Nacional del Antártico.
“Esas deficiencias en las bases antárticas son informadas públicamente y son aprovechadas en este caso por los británicos para mostrar que la Argentina no cumple con las reglas ambientales por ejemplo”, advirtió el experto.
Para Memolli “los militares creen que las bases son de ellos y eso es un error; las bases antárticas son del Estado, los militares son buenos para la logística” y subraya que “la base Petrel, por ejemplo, que comenzó a reconstruirse en épocas de Agustín Rossi como ministro de Defensa, tiene la misión de ser una base de transferencia científica para estudios académicos de proyectos que pudieran hacerse en la Antártida”.
El extitular de la Dirección Nacional del Antártico recuerda que durante la década del 50, el general Juan Domingo Perón quiso fundar un pueblo civil en el continente blanco.
“Perón y el coronel Hernán Pujato tenían una visión geopolítica y la iniciativa era la de fundar un pueblo donde se instalaran civiles para reafirmar la soberanía argentina en el lugar y al término de diez años esos habitantes pudiesen autodeterminarse y pedir ser una provincia argentina”, explica Memolli.
El experto antártico recuerda también que “cuando se produjo el golpe de la ´revolución fusiladora´ del ’55, el proyecto fue a vía muerta y al coronel Pujato lo pasaron a retiro y sin honores”.
Entre otras de sus actividades Memolli fue coordinador del Grupo de Medicina del Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales –COMNAP- organismo internacional que reúne a los responsables de las operaciones científicas en la Antártida.
Para Memolli “la Argentina hoy ya no es referente en latinoamérica de lo que pasa en la Antártida y es Chile el que tomó ese lugar porque los chilenos han sabido correr un poco de la primera fila a los militares para priorizar el poder científico”.
Memolli publicó investigaciones y trabajos sobre medicina, cambio climático, conservación ambiental y geopolítica polar. Entre sus temas habituales aparecen el valor estratégico de las bases, los recursos naturales, la cooperación científica, el turismo antártico, la proyección argentina sobre el Atlántico Sur y la necesidad de relacionar la política antártica con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
En otro orden, el experto comentó que “los barcos de turismo que pasan por Tierra del Fuego, visitan Malvinas donde dejan muchos dólares y donde los turistas escuchan la versión británica sobre las Malvinas y su historia, y así crean opinión internacional porque los que viajan en esos cruceros son gente de alto poder adquisitivo que forman opinión e muchas veces inciden hasta en los gobiernos”.
”Hemos perdido muchas cosas a lo largo del tiempo- sostiene Memolli- y hemos cedido terreno en los foros internacionales, pero creo que estamos a tiempo de hacer las cosas mejor, aunque me cuesta creer que este gobierno tenga en claro qué hacer y lo más importante que lo quiera hacer”, advirtió Memolli.
Argentina sin apoyos
“Si Milei se pelea con Brasil, con España, y con muchos otros países no hay forma de conseguir apoyos y depender únicamente de la ‘ayuda’ de Trump; un personaje que hoy dice una cosa y mañana dice otra diferente. Así es muy difícil” subrayó
Al aludir a las sanciones del gobierno de Milei a las empresas que operen ilegalmente en el espacio argentino en el Atlántico Sur, Memolli dice que “si estas sanciones alcanzan a empresas británicas que operan en Vaca Muerta y en otros proyectos de minería, por ejemplo, ahí tal vez y sólo tal vez, los británicos lo piensen; pero no estoy seguro que eso ocurra”.
“Al contrario si estas decisiones que está adoptando el gobierno de Milei son como las del borracho (Leopoldo Fortunato) Galtieri la vamos a pasar muy mal porque será otro saltito a tontas y a locas en la defensa de nuestra soberanía”, enfatiza.
Por último, Memolli reclamó la necesidad de ejercitar el principio de la bicontinentalidad que es la condición de un país cuyo territorio se extiende sobre dos continentes diferentes como ocurre en Argentina, al abarcar una porción de América del Sur y de la Antártida.
”La diferencia está entre ´dibujar’ una Argentina bicontinental y ejercerla” dice Memolli y agrega finalmente que “el ejercicio del principio de la bicontinentalidad debe estar acompañado por ciencia, infraestructura, logística y presencia efectiva, de lo contrario quedará reducido a una expresión simbólica”.